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Es la primera vez que una Comisión de la Verdad en el mundo recibe informes del movimiento sindical

Carlos Martín Beristain, integrante de la Comisión de la Verdad, participó de la entrega virtual de informes del movimiento sindical. Estas fueron sus palabras en el acto que se realizó el pasado 19 de agosto.

 

Palabras de Carlos Martín Beristain

Un saludo con mucho cariño y con mucho respeto para los miembros de los sindicatos, para la dirigencia sindical, para la Escuela Nacional Sindical que nos han presentado estos informes esta tarde a la Comisión.

El primer testimonio que tomó la Comisión de la Verdad, antes de empezar su trabajo, fue de un sindicalista en el exilio, y muestra la historia que está fuera del país, no solamente de los asesinados, de los desplazados, también de los exiliados del movimiento sindical y también el compromiso de la Comisión con esta gran medida de la que ustedes dan cuenta en estos informes.  Son 13 informes que nos presentan hoy las grandes centrales sindicales y otros sindicatos de base con los cuales hemos trabajado en este tiempo y qué muestran las consecuencias de la lucha por la democracia en el país.

Gracias, además, por lo que señalaba Pacho, por meterse en problemas, porque he escuchado muchos sindicalistas que decían: “nosotros nos metimos en dificultades, en problemas, mucha gente nos dijo “no se metan, no te metás mejor, no sigas con eso” y ustedes siguieron metiéndose en problemas y ese meterse en problemas ha sido la clave para la búsqueda de salidas políticas del conflicto armado y también para la búsqueda de salidas a los problemas económicos y sociales que tiene el país.

El movimiento sindical ha unido dos cosas que son muy importantes en los últimos últimos meses, especialmente antes de la pandemia; las movilizaciones sociales en relación con la búsqueda de salidas políticas al conflicto armado y la defensa de los derechos económicos y sociales.

Uno se pregunta ¿por qué en un país las políticas económicas se han impuesto a punta de pistola?, ¿por qué este mundo del trabajo, desde la educación, la salud, los servicios públicos, los aceites, el campo, el petróleo, todos los sectores económicos y todos los sectores sociales en los cuales trabajan los trabajadores y trabajadoras han sido afectados de esa forma tan profunda por el conflicto armado? Parece que son dos cosas que no tendrían mucho que ver: la dinámica del conflicto contrainsurgente y una lucha sindical por los derechos laborales y económicos y sociales y sin embargo hemos visto como las bases económicas del conflicto armado, la dimensión económica del conflicto y sus responsables afecta normalmente a la sociedad colombiana y tiene como punta de lanza y ha sido uno de los sectores más afectados obviamente el movimiento sindical.

Hace muchos años, trabajando con sindicalistas en Colombia, cuando estábamos haciendo muchos talleres a mediados de los años 90 para la protección de los defensores y los sindicatos, muchos decían, “nosotros no queremos ser una estadística” y creo que los informes que ustedes nos presentan hoy, son una muestra de que no son una estadística.  No sólo queremos contar los muertos, los desaparecidos, los desplazados, la gente que está en el exilio, también queremos conocer en profundidad los impactos que todo eso ha tenido.

Los informes que ustedes nos presentan son  una herramienta fundamental para ello, porque muchas de las consecuencias que se manifiestan después del asesinato son invisibles; lo que le pasa a la familia, lo que le pasa el sindicato, el nivel de terror y miedo que tienen que sufrir los movimientos asociados al sindicalismo, porque el sindicalismo no solamente ha luchado por los derechos económicos y sociales, también, muchos sindicalistas eran líderes comunitarios y eso ha tenido enormes impactos en las comunidades y en la sociedad, a veces es una herida, es una gran herida invisible y creo que el gran desafío de la Comisión es hacerla visible. Los informes que ustedes nos presentan son una herramienta fundamental para ello. Les doy las gracias especialmente por haber acompañado el movimiento sindical en este año y medio de trabajo de la Comisión. Ha sido un privilegio también y creo que nos ayudan a entender muchas cosas de la dinámica del conflicto armado, de esas cosas invisibles. Yo he pensado muchas veces en los familiares, qué ha pasado con la familia, con los hijos de los sindicalistas asesinados, las consecuencias que todo eso ha tenido mucho más ampliamente, esos impactos invisibles que no están en los números, pero qué son parte de lo que la Comisión tiene que reconocer.

La Comisión de la Verdad se compromete a incluir un apartado importante de los informes sobre el movimiento sindical, recogiendo una buena parte de los informes que ustedes presentan, contrastando, analizando y escuchando lo que ustedes cuentan. Creo que hay muchas dimensiones del conflicto armado que pueden entenderse desde esta violencia antisindical y es la primera vez que una Comisión de la Verdad en el mundo recibe informes del movimiento sindical. No ha pasado en otras comisiones de la verdad a pesar de que las comisiones han tenido demasiado énfasis en el tema sindical en otros países. En el caso de Colombia esto forma parte del compromiso de la Comisión y también de la necesidad que este trabajo de ustedes nos plantea.

Hoy ese trabajo, basado en la confianza con las víctimas, con los familiares, con los sindicalistas, nos ayuda a entender esas otras dinámicas del conflicto armado más amplias que ustedes también señalan; la doctrina, el Estado, el dinero, la captura de los recursos y como el movimiento sindical que ha sido tantas veces estigmatizado ha sido una punta de lanza en la defensa de la democracia y en la defensa de la vida en Colombia. Yo les doy las gracias por eso, por meterse en problemas, por tratar de seguir adelante con esas luchas a pesar del terror, del miedo y espero que en la Comisión estemos a la altura de este enorme desafío que tiene el país. Todavía hoy siguen siendo asesinados sindicalistas, todavía el movimiento sindical es estigmatizado y señalado, pero no podemos perder esta esperanza. No vamos a dejar que esta esperanza se destruya por los profetas del miedo y creo que el aporte que ustedes hacen hoy a la Comisión es enormemente significativo.  Vamos a estudiarlo, vamos a trabajarlo y vamos a tener en cuenta toda esa información y toda esa experiencia acumulada durante tantos años que ustedes nos presentan hoy.

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