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Caso Falabella: en medio de la crisis son posibles los acuerdos

Falabella, la cadena de tiendas por departamento chilena con fuerte presencia en Colombia, había decidido unilateralmente suspender los contratos a sus trabajadores. Desde finales de abril había propuesto un acuerdo: “Juntos por Falabella”, en el cual, entre otras cosas estaba que solo les pagaría la seguridad social y un auxilio equivalente al 60% del salario mínimo a sus trabajadores.  

La cadena Falabella les presentó el documento a sus trabajadores con el pedido que se acogieran a él, pero no fue lo suficientemente clara. No dijo que pasaría con los trabajadores que no firmara el acuerdo que les presentó. En ese sentido, tampoco respondieron las comunicaciones que les envió el sindicato Sintrafabcol con las inquietudes al respecto.

La mayoría de los 4000 trabajadores de la empresa dijeron que si al acuerdo. Lo hicieron por amor a la empresa o por temor a perder sus contratos, no se sabe a ciencia cierta la razón. El caso es que la mayoría de los 120 afiliados a la organización sindical se negó a firmar el acuerdo y le propusieron a la empresa que se sentarán para buscar otras salidas.

Pero la mesa de conversación no llegó. En vez de eso, Falabella empezó a notificarles a los trabajadores  afiliados al sindicato, la suspensión de sus contratos. Solo les pagarían la seguridad social. Una especie de castigo por no haberse acogido a la reducción de salarios en un 40%.

La movilización y la denuncia fueron la clave

Pero los trabajadores no se quedaron quietos. Desde un principio, cuando la empresa les presentó el acuerdo, no se acogieron a él. La directriz que dio el sindicato a sus afiliados fue no firmar nada. También empezaron a buscar contactos con organizaciones y líderes políticos para que les ayudaran a hacer las denuncias.

Encontraron en Manuel Sarmiento, concejal por el Polo Democrático en Bogotá y en Wilson Arias, senador del Polo, unos buenos aliados. Ellos ayudaron a mover en sus redes sociales las denuncias de la organización sindical. La opinión publica empezó a ponerse al lado de los trabajadores y rápidamente sumaron firmas en una recolección virtual que llegó a las 30 mil. Esta petición estaba dirigida a Falabella para que no tomara decisiones unilaterales.

El sindicato también buscó ayuda del Centro de Solidaridad de la AFL-CIO. Ellos hicieron algunas acciones jurídicas y también contribuyeron a la denuncia pública.

Lograron ser tendencia en la red social Twitter. Con ello, muchos colombianos pudieron darse cuenta de lo que estaba pasando con los trabajadores de Falabella y la empresa vio cómo la presión aumentaba.

Los puntos del acuerdo

Debido a toda la presión en redes sociales, la empresa aceptó negociar con sus trabajadores. Se sentaron en una mesa, partieron las diferencias y lograron firmar el acuerdo entre Falabella y Sintrafabcol que tiene los siguientes puntos:

  • El acuerdo es transitorio, va hasta el 31 de julio y es prorrogable de acuerdo al interés de las partes.
  • Los trabajadores sindicalizados tendrán prioridad para hacer parte de los nuevos proyectos.
  • Se cumplirán estrictamente los protocolos de bioseguridad.
  • Se continuará la mesa de diálogo para dirimir cualquier diferencia en cuanto al acuerdo.
  • El acuerdo aplica para los trabajadores afiliados al sindicato.
  • Los salarios quedarán así;  del 1 de mayo al 31 de mayo: a los trabajadores que laboran 48 horas les serán pagadas 36. A quienes trabajan 36, les reconocerán 24. A quienes trabajan 24 les pagarán 16 y a los trabajadores que lo hacen por 16 horas no tendrán disminución en su salario.

El balance del acuerdo en Falabella

Para Orlando López, presidente actual del Sintrafbacol, el acuerdo es bueno para los trabajadores y fue posible por la firmeza que tuvo la organización. Desde un principio manifestaron su rechazo a las imposiciones de la empresa, pero también estuvieron prestos a hablar con Falabella y llegar al acuerdo.

“La empresa si está recibiendo dinero porque ellos venden mucho por Falabella.com y son grandes, empezaron con una tienda y ya tienen 24. Imposible que la empresa no se pueda sostener dos meses pagándole a sus trabajadores”, dice López.

López también resalta que el acuerdo es más beneficioso que el que la empresa les impuso a casi todos los trabajadores. También expresa que, a pesar de ser un sindicato pequeño, están complacidos con lo que lograron, sobre todo ser tendencia número 1 en Twitter y recoger más de 30 mil firmas en la petición en línea.

Por su parte, Carlos Guarnizo del Centro de Solidaridad, dice que fue un proceso de negociación interesante porque se dio en medio de la crisis. Resalta que hubo un respeto absoluto en la mesa y que es un acuerdo beneficioso para los trabajadores.

“Un elemento importante es que se le demuestra al país, cómo en medio de estas circunstancias tan particulares es posible construir acuerdos” dijo Guarnizo.

Agregó que a nivel del gobierno nacional se desestima la voz de los trabajadores y se desaprovecha la creatividad que en estas circunstancias se puede hacer. “Es una perdida para el país porque se desaprovecha la situación para lograr acuerdos”, aseguró.

Guarnizo también dijo que esta situación difícil que atraviesa el país por el coronavirus, debería ser aprovechada para llegar a acuerdos sobre los problemas nacionales. “En vez de eso lo que vemos es una arrogancia de los empresarios y un autismo social del gobierno nacional que excluye a los trabajadores y priva al país de los aportes que los trabajadores tenemos”finalizó Guarnizo.

Fuente: Escuela Nacional Sindical

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