ASPROUL

(CNN Español) –– El presidente de Colombia, Gustavo Petro, llegó al poder en 2022 con la promesa de un cambio, especialmente en los temas sociales. Por esa razón, una de sus banderas de campaña fue la de hacer reformas en sectores clave como la salud, el sistema de pensiones, el área laboral, la educación y la justicia. Varias de esas modificaciones se están discutiendo en el Congreso, pero quizá la que más había impulsado Petro era la reforma a la salud que este miércoles fue archivada en la comisión séptima de la Cámara de Representantes con 9 votos en contra y 5 a favor de continuar con su debate.

Por eso, durante la Asamblea Nacional Cafetera que se realizó justo después de la decisión de los congresistas, al mandatario se le vio malhumorado y con un tono retador frente a sus opositores políticos. “Ahora nos toca resolverlo: lo que podía ser una concertación tranquila, ordenada, sin problemas, ahora es de golpe», sostuvo Petro ante la audiencia en la sede de la gobernación de Cundinamarca en Bogotá.

Esto ocurrió también en el contexto de la intervención administrativa de dos entidades prestadoras de salud, EPS, que atienden a cerca de 16 millones de afiliados al sistema de salud pública en Colombia. Para algunos sectores políticos, esto fue una retaliación del Gobierno al fracaso de la reforma al sector que propuso Petro. «Siempre temí a un escenario de ruptura institucional, de radicalización destructiva. Pensé por momentos que era evitable. Ya no hay duda de que vamos para allá. Vienen tiempos difíciles. Toca enfrentarlos con unión y fortaleza democrática», afirmó en la red social X, antes Twitter, el exministro de Educación y de Salud Alejandro Gaviria, quien formó parte del gobierno actual en sus inicios y que ahora es uno de sus mayores críticos.

Germán Vargas Lleras, exvicepresidente y excandidato presidencial por el partido Cambio Radical, sostiene que, a pesar de la derrota en la reforma a la salud, el Gobierno ahora tratará de imponerla a su manera. «El proyecto se pudo haber hundido, pero no las pretensiones del gobierno de estatizar la prestación de los servicios de salud», afirmó Vargas Lleras una vez se produjo el hundimiento en el Congreso de la iniciativa.

Actualmente se debaten en el Legislativo la reforma laboral al sistema de pensiones y la reforma a la educación. Todas ellas enfrentan dificultades para su aprobación porque el Gobierno no cuenta con las mayorías necesarias para obtener el visto bueno de los congresistas. La coalición que hizo Petro al comienzo de su gobierno con varios sectores políticos ya no existe y por ello el partido de izquierda Pacto Histórico, por el que fue elegido el mandatario, se ha visto en dificultades para sacar adelante los proyectos presentados para debate.

Ante esta situación, Petro ha optado por promover una constituyente que permita, según él, sacar adelante las reformas por esta vía que muchos consideran innecesaria y peligrosa. «La Constitución no es el problema colombiano, tampoco lo fue la de 1886. El gran problema es la vanidad o la falta de visión que han privado al país de tener en el largo plazo las políticas que producen buenos resultados», afirmó el expresidente Álvaro Uribe en su cuenta en X.

Petro insistió este miércoles ante estudiantes de la Universidad Nacional en la necesidad de acudir al constituyente primario para sacar adelante sus propuestas sociales que no han tenido suficiente respaldo en el Congreso. «Ponerse en modo constituyente es ponerse en modo de un pueblo que decide», sostuvo Petro.

Petro ha convocado a sus seguidores a defender en las calles las reformas. El próximo martes 9 de abril varias centrales obreras y sectores estudiantiles han convocado marchas de apoyo al gobierno. Y el 21 de abril harán lo propio sectores de la oposición. Y este será en adelante el nuevo escenario del pulso político en Colombia: las calles.