La última reunión fue el pasado lunes 28 de julio en la noche en la casa de César Gaviria, jefe del Partido Liberal. En ese mismo lugar han estado conversando periódicamente su hijo Simón Gaviria, los líderes conservadores Nadia Blel y Efraín Cepeda, los jefes de La U Alexander Vega y Clara Luz Roldán. En las últimas ha estado el director de Cambio Radical, Germán Córdoba.
Allí se estuvo cocinando la receta de cara al 2026 para armar una gran consulta de candidatos presidenciales. Una plataforma amplia donde quepan los opositores a Petro. La idea es que entren candidatos de los partidos y los de corte más independiente que están recogiendo firmas. Ya hay detalles concretos sobre los mecanismos y participantes. Sin embargo, las personas enteradas de los detalles de la coalición pidieron reserva para no romper el hermetismo prometido antes del anuncio de su lanzamiento.
Están firmes La U, el Conservador, el Liberal. Buscan que se sume Cambio Radical, que ha estado representado por Córdoba, quien, según un portavoz, “solo fue a escuchar”. Hay contactos con Álvaro Uribe, para que llegue el Centro Democrático. Y están tanteando a Enrique Peñalosa, Juan Daniel Oviedo, Mauricio Cárdenas, Daniel Palacios, Juan Manuel Galán y un grupo de exmandatarios de las regiones, entre otros.
La consulta no sería una competencia entre partidos, sino una mezcla de todos, compartiendo los avales, en un mecanismo poliamoroso inédito en la política.
Uno de los asistentes le dijo a La Silla que el acuerdo saldrá a la luz pública la próxima semana, el 7 de agosto. Otro dijo que esa era una propuesta, pero que algunos pidieron más tiempo. Ya hay detalles del mecanismo, pero aún falta un acuerdo final.
La propuesta está sobre la mesa
En las últimas elecciones presidenciales los partidos tradicionales no han sido protagonistas. Hoy tampoco tienen figuras propias que punteen en las encuestas. Para tener un juego clave en el 2026, los jefes del partido Liberal, Conservador y La U apuestan a crear la plataforma a la que se sumen candidatos independientes.
El lunes, en la última reunión, se empezaron a ultimar detalles de fechas, mecanismos y candidatos. El bosquejo es así: los partidos con personería jurídica citarán a una consulta interpartidista en marzo de 2026, el mismo día de las elecciones legislativas. Todos los candidatos que participen tendrán el coaval de todos los partidos, y ninguno llevará a un candidato propio. Por eso es una especie de poliamor político, en el que se juntan todos con todos, sin ningún compromiso de fidelidad partidista que los amarre.
La fecha límite para inscribir candidatos será el 31 de octubre, cuando se debe informar sobre la consulta a la Registraduría. Después se depurará la lista en la primera semana de diciembre, y se escogerán solo los precandidatos que marque 3,5% o más en una ponderación de encuestas. Esos candidatos irán a la consulta de marzo.
Sería un mecanismo inédito, en el que apuntan a que el logo de los partidos no sea tan fuerte como el perfil de los candidatos. “Nosotros no vamos a poner candidatos, sino que entran los que mejores porcentajes tengan”, dijo uno de los participantes del acuerdo. Tampoco habría problemas de doble militancia. Como precandidatos presidenciales serían libres de apoyar y recibir apoyo de congresistas de diversos partidos, sin el riesgo de doble militancia, pues no son candidatos oficiales.
En la coalición se presentan como de centroderecha, opositores al gobierno Petro. “Es una coalición antipetrista no uribista, pero tampoco antiuribista”. Por eso buscan sumar también al Centro Democrático.
¿Quiénes podrían entrar? Candidatos de los partidos, como el conservador Efraín Cepeda, que desde la presidencia del Congreso tuvo duros choques con el presidente Gustavo Petro. Cepeda está evaluando ser candidato, algo que le han pedido los alfiles de su grupo. El senador barranquillero Mauricio Gómez también quiere ser candidato por el Partido Liberal.
Aspirantes que están recogiendo firmas como el exconcejal de Bogotá Juan Daniel Oviedo; el exministro de Santos, Mauricio Cárdenas; el exsenador de Cambio Radical, David Luna; y el exministro de Duque, Daniel Palacios. Pero si no logran conseguirlas, tendrían el salvavidas del aval compartido de la coalición para poder lanzarse mientras marquen en las encuestas.
También candidatos sin firmas ni partidos, como el exfiscal Francisco Barbosa, el excontralor Carlos Felipe Córdoba, o el exalcalde de Bogotá Enrique Peñalosa.
Al baile entraría además un candidato del grupo de exmandatarios regionales que se están moviendo juntos. La próxima semana empezarían a recoger firmas el exgobernador del Meta, Juan Guillermo Zuluaga; de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa; de Antioquia, Aníbal Gaviria; el exalcalde de Bucaramanga, Juan Carlos Cárdenas; y el de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga.
El grupo de exmandatarios ya tiene invitación para participar de la coalición, algo que les interesa según confirmaron dos de ellos. Del grupo de cinco, entrará el que mejor marque en las encuestas.
La apuesta de los partidos tradicionales es seducir a todos esos aspirantes para que se midan en su plataforma. La información de las reuniones en la casa de César Gaviria les va llegando a los aspirantes de forma dispersa.
“La idea es que haya un proceso de selección de un grupo grande con los partidos Liberal, Conservador, La U, eventualmente Cambio Radical y Nuevo Liberalismo. Que haya un esquema de encuesta a finales de octubre y la consulta en marzo”, dice Peñalosa. “Muy crudo todavía”, dice Mauricio Cárdenas de las conversaciones entre candidatos y partidos.
Para el éxito de la coalición tendrán que superar dos retos. Por un lado, el desprestigio de los partidos, que los convirtió en un lastre para Germán Vargas y “Fico” Gutiérrez en las contiendas pasadas. Uno de los integrantes de la reunión asegura que por eso la apuesta es que los partidos “no sean protagonistas, sino los candidatos. Los partidos solo van a prestar el nombre para armar la coalición”.
Por otro lado, tendrán que superar la división interna, donde las bancadas no les están caminando a los jefes de los partidos. “Alexander Vega fue a la reunión con sus votos imaginarios. Él tiene el 10 por ciento del partido”, le dijo un congresista de La U a La Silla hace un tiempo sobre una de las reuniones en la casa de Gaviria.
Al final, el poder de seducción de los partidos se verá realmente si logran atraer a figuras independientes, y a apellidos políticos con peso como Álvaro Uribe, Germán Vargas Lleras o Juan Manuel Galán.
Le guardan cupo al uribismo
En la reunión César Gaviria mencionó que ha tenido conversaciones recientes con el expresidente Uribe, según coincidieron las dos fuentes. Ambos dicen que la puerta para el Centro Democrático está abierta.
“Hay un camino de comunicación. Si Uribe no logra organizar su proceso, escogerían un candidato allá que vendría también a esta consulta”, dice la fuente. “Le guardamos el cupo, pero si no lo usa, nosotros lo usamos”.
“Nos interesa el Centro Democrático. Han mandado mensajes de que sí podrían llegar”, dice la otra fuente.
La presencia de Cambio Radical, a través del director del partido Germán Córdoba, ha sido novedosa. El jefe natural del partido, Germán Vargas, ha dicho que hay que llegar unidos en el 26 para derrotar al candidato de Petro, y en los partidos tradicionales creen que se sumará al acuerdo. Sin embargo, un portavoz de Cambio Radical le dijo a La Silla que “en estos momentos, el partido no hace parte de ninguna coalición ni de ningún acuerdo”.
La presencia que se complica en la coalición es la de Juan Manuel Galán, candidato y director del Nuevo Liberalismo. Galán estuvo en una reunión con los jefes de los partidos en marzo, pero esta vez no asistió. Hubo versiones de la presencia de un delegado del Nuevo Liberalismo, pero Galán lo negó.
Su ingreso en la coalición se complica por dos razones. Una, para las listas a Congreso hizo un acuerdo con el partido de Sergio Fajardo, Dignidad y Compromiso, y el Mira. Si Galán se lanza como candidato presidencial en una coalición con los partidos tradicionales, el mensaje a sus electores en marzo puede ser confuso: que voten al Congreso por una cosa y en la consulta por otra.
La otra razón sería la llegada del uribismo, pues Galán ha dicho que esa está entre sus líneas rojas.
Las próxima semana será importante para ver, inicialmente, si logran un acuerdo final para lanzar la consulta. Y luego, está el reto planteado para ver qué tan atractiva se vuelve la propuesta de los partidos tradicionales, y si la coalición se estira a la derecha o se cierra más al centro.
Fuente: La Silla Vacía